Asamblea de las Mesas de Convergencia Ciudadana. Una primera composición de lugar


Desde el bloque publicamos el manifiesto, el enlace y las convocatorias de las Mesas de Convergencia, incluso algunas personas de este grupo han firmado.

Aquí añadimos un comentario interesante sobre este proceso (cabe decir que nuestra asociación tampoco ha sido invitada en Granada a participar en este proceso...).


Miguel Romero


1. El sábado 19 de febrero ha tenido lugar en el Auditorio Marcelino Camacho de CCOO-Madrid la Asamblea de las Mesas de Convergencia Ciudadana (MCC). El local ha sido el mismo en que se realizó en  noviembre del año 2009 el acto de presentación de la “refundación” de IU, lo cual; permite hacer algunas comparaciones de interés.
La asistencia ha sido similar en cantidad, la sala estaba llena, y en cuanto a la composición sociopolítica: muy poca gente joven, gran mayoría de militantes de IU. La diferencia más notable ha sido que en noviembre la gente se mantuvo atenta hasta el final del acto, mientras que ahora una vez terminadas las intervenciones consideradas más importantes, es decir, las de los organizadores y la de Cayo Lara, empezó un desfile incesante hacia la salida y al final del acto apenas estaba ocupada la mitad de la sala. Puede haber varias interpretaciones: posiblemente el tipo de público asistente se sentía mas motivado por la “refundación” de IU, que parecía abrir nuevas y mejores perspectivas para su partido; quizás este tipo de actos empiezan a ser un tanto repetitivos; quizás esta vez el aspecto práctico de la iniciativa quedaba más confuso…
2. El proyecto se presenta en unas condiciones políticas poco favorables. La simpatía que despierta en amplios sectores militantes la idea de una “convergencia antineoliberal” proviene no de un impulso que venga de abajo, de un movimiento social potente (la “ciudadanía activa”, en palabras de Naredo en su intervención) que presione por la unidad y clarifique sus contenidos políticos, sino de la conciencia de debilidad frente a un enemigo poderoso y a la ofensiva. Ese movimiento podría haberse creado a partir de la Huelga General del 29-S, si no hubiera sido primero desactivado, y después frustrado por la negociación y firma del pacto social. Ahora el ambiente está determinado por las consecuencias nefastas de ese pacto -sobre el cual, por cierto, este proyecto trata de pasar de puntillas- que no empujan hacia la unidad, sino más bien a la división y/o la pasividad.
En estas condiciones, las Mesas para la Convergencia, son la idea de un grupo de personas, una idea que suena bien, que incluso expresa una necesidad sentida por sectores de la izquierda social y política, pero que está por el momento, a mi parecer, con los pies en el aire. “Convergencia” significa muchas cosas diferentes en la izquierda social y política, difíciles de ensamblar: objetivos electorales, alianzas dirigidas prioritariamente a unos u otros sectores de la izquierda, consensos de arriba abajo, consensos para la acción… No está totalmente claro cuáles son los significados elegidos por los organizadores del proyecto, pero al menos aparecen algunos problemas razonables y serios, en el diseño y en la dinámica elegida.
3. El proyecto no parece tomar en consideración la amplia experiencia, positiva y negativa, de acciones e iniciativas unitarias de la izquierda social y política. Nunca se empieza de cero en estos procesos, ni valen las intenciones, incluso cuando son buenas, del “borrón y cuenta nueva”.
Quien mas, quien menos ha vivido experiencias de debates insoportables y eternos sobre tal o cual consigna que han terminado alejando del trabajo unitario a gente dispuesta entregar su tiempo a la acción común, pero no a perderlo. Pero hay otras muchas experiencias -las mas recientes en la preparación y desarrollo de la Huelga General, pero también en la Contracumbre de la Presidencia española de la UE, o el Foro Social Mundial en Madrid, o la campaña Rumbo a Gaza, o la solidaridad con Egunkaria, etc., etc.- en las que organizaciones y corrientes diversas han trabajado muy bien colectivamente, sin ninguna necesidad de olvidar sus discrepancias grandes o pequeñas, teóricas o prácticas.
Hay sin duda problemas graves de sectarismo en la izquierda social y política y hay que establecer formas y normas para resolverlos. Pero la ecuación “sectarismo=radicalismo”, presente en este proyecto, es falsa y convendría retirarla de la mesa, y de las Mesas, antes de que haga más daño. Es falsa además, en los dos términos: o sea, hay sectarismos nada “radicales”, y hay “radicales” nada sectarios. No vale la pena poner ejemplos que abundan cada día  y que nadie bien informado puede desconocer.
4. Si la gente de la “platea” en el Auditorio de CC OO el día 19 se parecía mucho a la de noviembre pasado, la que protagonizó el acto desde el escenario ha sido muy diferente. No cabe duda que Juan Torres, que se encargó de definir el perfil político-ideológico del proyecto, o Tomás Rodríguez Villasante, que ha diseñado la metodología de organización participativa, o Naredo, por su sola presencia, son mas creíbles cuando proponen una organización unitaria en la base, con una “deliberación fraternal” y basada en la “democracia participativa”, que quienes lo hicieron en otras ocasiones. Pero, a la vez, el proyecto parece más débil que la “refundación” en cuanto a su base social propia.
Hemos hablado muchas veces de movimientos sociales faltos de “expresión política”; este caso tenemos  más bien una “expresión política” falta todavía de base social activa, en una situación en la que la movilización contra los estragos del capitalismo neoliberal tiene que apoyarse en los sectores más activos y militantes, más capaces de resistir a la resignación y la desmoralización. En este sentido, la muy escasa participación en el acto de gente y organizaciones de Euskadi y Catalunya es significativa.
5. El proyecto se presenta como unitario sin limitaciones, abierto y basado en un acuerdo en el que “todos podemos coincidir”. No está nada claro. En mi opinión, el proyecto incluye un espacio político prioritario, bien cercado, que quiere abarcar a algunas corrientes de la izquierda y no diré que excluyen, pero se desinteresa por otras. No son prioridades expresas, aunque tampoco se oculten; como no puedo basarme en textos, sino en interpretaciones, hay que tomar lo que opino con reservas; las cosas estarán mas claras dentro de un tiempo.
En su discurso inicial, Juan Torres pidió que se anteponga lo que “nos une”. Bien, pues empecemos por ahí.
Torres hizo un buen diagnóstico del neoliberalismo, “el capitalismo de nuestros días”, como una estrategia de poder global, de alcance político y moral, más allá de los modelos productivos, al que hay que enfrentar una lucha en todos los niveles de la sociedad. En este sentido, afirmó el valor de la “indignación ciudadana” y la necesidad de asumir acciones de “sabotaje pacífico y democrático”; no concretó en qué pueden consistir estas acciones, pero la idea es magnífica.
En otros muchos aspectos de su análisis se puede coincidir y en algunos discrepar, pero no creo que haya aquí problemas importantes para una convergencia. Esos problemas están, a mi parecer, en una cuestión fundamental: el lugar y el tratamiento de las desacuerdos y los debates en un proceso unitario, aquí y ahora.
Torres dijo, y repitió, que debemos “olvidar” lo que nos separa “para siempre”. Y más adelante invitó  a quien tuviera “diferencias y matices” a que saliera de la sala, las dejara en el vestíbulo, y volviera a entrar sin ellas. Parece muy unitario, pero francamente creo que no lo es. Tampoco es realista; de hecho, en el propio acto se expresaron “diferencias y matices” -particularmente, pero no sólo, en las buenas intervenciones-mítines de Pablo Iglesias y de José Coy-,  sobre temas importantess, no sobre si “el punto va arriba o debajo de la coma”. Es natural, que así sea. Nos enfrentamos a temas complejos, a decisiones arriesgadas, y lo sano es conocer los distintos puntos de vista y debatirlos responsablemente antes de tomar una decisión colectiva.
La base del enfoque de los desacuerdos en un proceso unitario está en la democracia, no en el “olvido”. La democracia debe incluir normas acordadas para realizarla en la práctica, tanto en las deliberaciones como en la toma de decisiones.
No veo ningún problema en que, especialmente en la fase inicial de un proyecto que busca crear organismos unitarios de base, se acuerde que el tema de trabajo sea exclusivamente práctico: movilizaciones, acciones de solidaridad, etc. En cambio no me parece aceptable,  en cualquier fase, que sobre las cuestiones que no son prácticas, se establezca por el grupo organizador un discurso considerado “de consenso” y no se admita la discrepancia con él.
Hay una larga experiencia de funcionamiento por “consenso” en foros y organizaciones sociales y políticas, y se conocen bien sus cualidades y sus problemas. Para la acción práctica, el funcionamiento por consenso es muy necesario. En cambio para la dirección o coordinación de iniciativas y organizaciones, este funcionamiento presenta problemas importantes, entre los cuales los dos más probados son: -el primero, la “tiranía de las estructuras informales”, por utilizar una expresión creada por el movimiento feminista para definir una situación en la que las decisiones se toman, pero no sabe cómo, ni por quien, y son por tanto incontrolables democráticamente; -el segundo, que es una variante del anterior, la determinación de lo que es o no es “consenso” por medio de un acuerdo privado entre las organizaciones más fuertes de las que integran el organismo de dirección o coordinación. Cuando estos organismos son muy numerosos, el riesgo se multiplica en nombre de la “eficacia” en la toma de decisiones. En este sentido, la experiencia del Consejo Internacional del Foro Social Mundial es concluyente y hay que reflexionar sobre las crecientes críticas que recibe. Este funcionamiento ha desplazado a numerosas organizaciones comprometidas desde años en el proceso, y en cambio ha privilegiado a las organizaciones afines a quienes toman las decisiones, en este caso, ONGs y otras instituciones con tanta abundancia de medios materiales, como falta de carácter militante.
6. La penalización de las discrepancias, suele ser, y es en este caso, bastante selectiva. En la intervención de Torres, y en otras, se atacó al “sectarismo”, al “radicalismo”, al “simplismo”, a la “arrogancia”, a la política de las “grandes palabras” que no se “mete en los charcos”, etc., ristra de anatemas dirigidos contra los “radicales”. Torres pidió una “deliberación fraternal”, pero no parece que esa fraternidad abarque por igual a todas las corrientes de la izquierda.
Mi interpretación es que el público-objetivo al que se dirige el proyecto es, además de IU, los sindicatos mayoritarios y lo que se considera la “izquierda de la socialdemocracia”; por ejemplo, las críticas que se han hecho por los impulsores del proyecto al papel de los sindicatos mayoritarios en el pacto social, han dedicado más espacio a excusarles que a analizar su papel y sus responsabilidades reales (ver el texto de Torres, Martínez y SteinkoA la izquierda, la convergencia de los ciudadanos y las ciudadanas”, Público, 17/02/2011).
Respecto a la “izquierda socialdemócrata” el asunto es puramente simbólico, porque esa corriente en nuestro país no existe, y nada indica que pueda llegar a existir de una manera significativa. Como símbolo fue llamativa la espectacular presentación que se hizo de la única intervención de alguien con alguna relación, hace unas cuantas décadas, con la dirección socialista: el ex-fiscal general del Estado, Eligio Hernández, que ha pasado a formar parte de la Coordinadora. No sé nada de su trayectoria política actual, pero en su paso por el gobierno de Felipe González hay episodios poco edificantes (ver http://www.publico.es/espana/265982/la-burbuja-de-la-corrupción). En cualquier caso, está claro que no es Lafontaine, ni Melenchon, ni nada que se le parezca, en cuanto a representar, o atraer, a una “corriente de izquierdas” del PSOE.
Lo razonable es que una “convergencia ciudadana” para la movilización contra el capitalismo neoliberal se base en las organizaciones y corrientes que están ya activas en esta lucha, no en consideraciones ideológicas sobre modelos de afinidad, que no son coherentes con esos objetivos de movilización y cuyas referencias internacionales, sea Die Linke o el Partido de Izquierda, no responden a los problemas que enfrentamos aquí. Pero, a mi parecer, la corriente anticapitalista de la izquierda social y política está considerada en este proyecto como un aliado incómodo, al que conviene mantener alejado como corriente, y cuya presencia sólo interesa de forma simbólica, por medio de algunas personas conocidas.
7. Dijo Steinko que el objetivo era tener un “rumbo común”. A mi parecer, y ésta es también una opinión provisional y sujeta a verificación, hay dos rumbos posibles en este proyecto. Uno es lo que podríamos llamar una “refundación de la refundación”, es decir, una nueva versión del proyecto de IU, pero fortalecido por la reincorporación de la corriente Socialismo 21, la incorporación de ATTAC y de algunas personalidades que son merecidos referentes intelectuales de la izquierda. Si se realizara, podría suponer un éxito importante de la dirección de IU de cara a próximas elecciones, pero su significado como “convergencia ciudadana” sería inexistente.
Hay otro rumbo posible: la conexión de este proyecto con procesos unitarios locales que están en marcha y, a partir de ahí, un desarrollo real del proyecto tal como aparece formalmente diseñado, probablemente con mucha desigualdad territorial y con características políticas muy diferentes. Éste es el supuesto en el que destacarían los aspectos más positivos del proyecto: la voluntad participativa del esquema organizativo propuesto por Villasante a partir de su idea de los “grupos motores”; algunas de las características de las “mesas de convergencia” presentadas por Steinko, como por ejemplo, el objetivo de “desbloquear viejos conflictos”, “proponer salidas alternativas a partir de condiciones concretas”; “conectar iniciativas de lucha ya existentes”… Posiblemente sea conveniente diferenciar, al menos en una primera etapa, la posición respecto al proyecto en su conjunto y respecto a aquellas expresiones locales que expresen una convergencia real en la acción.
6. A la salida, un viejo amigo me dijo: “Hay que estar aquí”. Se refería a Izquierda Anticapitalista.
IA tiene sus órganos de dirección y decidirá lo que hace, sin “olvidar”, sino discutiendo las diferencias normales que pueden surgir en una organización democrática. Lo que sigue, y claro también todo lo que antecede, es sólo una opinión personal.
Francamente, creo que ese viejo amigo fue uno de los pocos asistentes en echarnos en falta como organización. No lo digo ni con pena, ni con alegría. Me parece un hecho y un hecho que merece una reflexión.
Para no extenderme demasiado, utilizaré un ejemplo concreto: el día 12 de marzo está convocada una Jornada estatal de acción “por el reparto del trabajo y la riqueza; por una salida social a la crisis; por recuperar la dignidad y la justicia social”. Es una iniciativa de la CGT apoyada por numerosas organizaciones sociales y políticas, entre las cuales, IA. ¿Cabe esta iniciativa en el proyecto de convergencia? ¿Es una de esas iniciativas que se quiere “conectar”? Si no cabe, ¿quienes la defendemos y organizamos podremos, al menos, explicar nuestras razones respetuosamente y seremos escuchados fraternalmente? Pues no está nada claro, o a mi no me lo parece. Y esto refleja un problema real sobre el que habría que hablar tranquilamente, buscando soluciones si las hubiera. Proclamar “aquí caben todos” no es, desde luego, una solución.
Miguel Romero es editor de VIENTO SUR

El lento tejer de redes movilizadoras

HERRAMIENTAS PARA EL ANTAGONISMO 
http://www.diagonalperiodico.net/El-lento-tejer-de-redes.html

El lento tejer de redes movilizadoras

La enésima crisis terminal del capitalismo se salda, por ahora, con un muerto bien vivo, y unas izquierdas boqueando, como evidencian sus tremendas dificultades para lograr movilizaciones amplias. Este escenario también es el de los movimientos sociales de base, a los que, quizás, les convendría revisar el filo y pertinencia de sus arsenales y repertorios de intervención. Abrimos un debate.

MIGUEL MARTÍNEZ / Activista y profesor de sociología de la UCM*
Viernes 4 de febrero de 2011.  Número 143

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Ilustración: Emma Gascó.
En Democracia Charles Tilly postulaba que las conquistas de derechos y capacidades sociales se gestan y obtienen durante largos períodos de tiempo, mientras que es muy probable que su pérdida sea brusca, repentina. Peor aún, ninguna sociedad debería jactarse de la irreversibilidad de sus mejoras del ‘bien común’ pues siempre amenazan las élites dominantes con destruirlas, y las llamadas ‘crisis’ son su mejor excusa para ello. La aparente fugacidad de los eventos revolucionarios sólo respondería, pues, a una lenta fermentación de organizaciones opositoras o de agravios.
De ahí el doble sino de los movimientos sociales emancipadores: un lento tejer de redes sociales que intentan revertir las dominaciones actuales a la vez que resisten los embates de las fuerzas retrógradas. ¿Cómo combinar, pues, esas necesarias alianzas movilizadoras y las operaciones ‘defensivas’, en un contexto de diversidad de interpretaciones y de vivencias, de dispersión organizativa y de múltiples contradicciones en la sociedad civil y, sobre todo, de la penetración capilar de los intereses de los capitalistas globales en todas nuestras vidas, instituciones y espacios?
Estrategias inclusivas
Como es evidente, las respuestas varían mucho según cada grupo o movimiento, y también según los contextos locales, metropolitanos o estatales. Sin embargo, a mi juicio, un exceso de particularismo en esa ‘voz’ pública puede conducirnos a lo que Albert Hirschman denominaba “salida”: una huida hacia dentro –sectarismo– o hacia delante –vanguardismo– descuidando ese “lento tejer” de lo colectivo en su doble faceta.
Ensayemos, por lo tanto, estrategias desde nuestros propios ámbitos que puedan ser inclusivas de ámbitos afines. Desde los centros sociales autogestionados –okupados o con distintos regímenes de tenencia– los retos podrían enunciarse con nuevos interrogantes: ¿Cómo coordinar entre sí las luchas sociales que los atraviesan, dentro de cada centro social y con otros centros sociales?; ¿cómo formar y fidelizar una base amplia de activistas?; ¿cómo señalar conflictos que trasciendan a los núcleos de activistas, catalizando simpatías y apoyos más generales?; ¿cómo legitimar un mínimo conjunto de espacios propios, autónomos, persistentes, aunque porosos al uso y la reapropiación de cuantos los enriquezcan?
Estos retos no apuntan tanto a una ideología o utopía compartidas en calidad de eje motivador de los/as activistas, como a una comprensión de la sociedad en términos de sus lógicas de agregación y de cambio. En los centros sociales, según Hans Pruijt, se capacitan y potencian –aún inestables– formas de vida alternativas a las pautas dominantes, se experimenta una socialización en la democracia directa con todas sus virtudes y limitaciones, se satisfacen necesidades básicas negadas por el Estado o los mercados.
En términos de Tomás R. Villasante, se constituyen “grupos motores” que auscultan las necesidades sociales de su entorno, que parten de la cotidianidad para desplegar estrategias creativas de oposición, protestas y propuestas. Cada vez más habitados por colectivos más variados, muchos centros sociales han logrado ‘salir del gueto’ y propiciar, poco a poco, la gestación de nuevas complicidades sociales, aunque el precio, con frecuencia, haya sido perder un discurso político propio, identificador como movimiento u organización a semejanza de lo logrado por las asociaciones vecinales o ecologistas.
¿Qué líneas de trabajo político, en ese sentido de reapropiación y producción de lo común, se abren hoy a los centros sociales?
- Contra-contextualizar: darle prioridad a la expresión y colaboración con aquellos movimientos que desvelan y deshacen las lógicas capitalistas del contexto actual –especulación financiera e inmobiliaria, movilidad motorizada, precariedad y explotación laboral, políticas proempresariales, redes mafiosas y corruptas, consumismo, etc.– y que por sí solos no alcanzan a constituir ‘contra- poderes’ en cada territorio, mientras que juntos –al menos– generan recursos y redes movilizables en los momentos y eventos más críticos.
Por ejemplo, las comunidades de ayuda mutua entre los colectivos más subordinados –en Madrid: Instinto Precario o Ferrocarril Clandestino–, las iniciativas de autoempleo social y cooperativización sin trabajo asalariado, las luchas anti privatización en los servicios públicos, los comités de huelga, etc.
- Transversalizar: definir y potenciar los conflictos con las instituciones estatales, y sus políticas y gobernantes concretos, que hacen retroceder los derechos y capacidades sociales en múltiples dimensiones de la vida simultáneamente –relaciones de género, de clase, de estatuto ciudadano, intergeneracionales...–. V de Vivienda, en su momento, las convocatorias y talleres vinculados a la Bici Crítica, o el hackctivismo copyleft y frente a la Ley Sinde, aún en boga, podrían marcar algunas pautas en ese sentido, no ajenas al riesgo de restringirse a luchas sectoriales.
- Actualizar sinergias: rehacer constantemente las coaliciones entre todo tipo de colectivos diferentes al nuestro con quienes tenemos alguna afinidad y de quienes no nos separa ninguna premisa irreconciliable. Frente a la inercia de aglutinarnos en ‘plataformas’ pasajeras y jerarquizadas, o frente a la tendencia a unirnos sólo con los ‘muy afines’ o ‘casi iguales’.
El Mundialito Antirracista de Alcorcón, por ejemplo, la semana de lucha social del Rompamos el Silencio (RES) y la reciente iniciativa del Patio Maravillas y otros colectivos “contra el expolio de lo común”, si ilustran cómo fortalecer esos vínculos. Una campaña por la despenalización de la okupación auguraría semejantes efectos.
- Provocar emergencias: renovar los repertorios de acción colectiva ante el más que probable control y represión de las autoridades de los ya experimentados. Es el destino inexorable de muchas formas de desobediencia civil o de manifestación en la calle. Esa metamorfosis de los dispositivos de acción no es fácil cuando se piensa que “ya está todo inventado”, pero los flash mobs, el artivismo, Anonymous o los foros sociales muestran que hay espacio para la sorpresa en formas y mensajes más allá de la acción directa y no convencional, siempre al alcance de la mano.
Los centros sociales siguen siendo nodos básicos de enlace de distintas luchas. Lo han hecho, hasta ahora, desde los pilares de la autogestión y el antiautoritarismo; dinamizando, sobre todo, a la población de su entorno más inmediato. Según lo argumentado aquí, su propia lucha se enfrenta ahora al dilema de ampliar su territorio para incidir en los conflictos sistémicos más relevantes y renovar –y reforzar– las alianzas de afinidad que puedan dotar de consistencia a una onda larga de movilización social anticapitalista.
* Más información en su página web: miguelangelmartinez.net

Presentación de Compromiso Verde por Málaga

Entrada escrita por Paralelo36 Acción y Cooperación política Feb 2, 2011

compromiso verde por málagaEl 2 de febrero ha tenido lugar la presentación oficial de una nueva formación política en Málaga capital, Compromiso Verde por Málaga (cvM). La presentación ha sido a cargo del concejal de izquierdas del ayuntamiento malagueño, Antonio Serrano, así como del secretario provincial andalucista Salvador López, acompañados de gran cantidad de históricos militantes de la izquierda, el andalucismo y el movimiento verde malagueño.
En la comparecencia, Antonio Serrano ha afirmado: “cvM nace con vocación de ser una alternativa real al bipartidismo PP, PSOE, e IU que es partícipe por acción u omisión.
Esta alternativa política surge en torno al espacio de cooperación política Paralelo 36, en el que confluimos la izquierda social y política, la izquierda andalucista y la izquierda verde, compartiendo propuestas de futuro, fruto de este espacio de cooperación política, en Málaga comenzó a plantearse esta posibilidad que hoy se materializa públicamente y que es consecuencia de la voluntad de cambio del panorama actual y por supuesto del enorme encuentro programático que se produce entre los espacios que aquí confluimos.
CvM se define en el ámbito de confluencia de EQUO que a nivel estatal está reuniendo a inquietudes políticas del mismo corte que este proyecto naciente en Málaga, que es punta de lanza en la cooperación política, nuestro paradigma es la ecología política y nuestro objetivo romper el bipartidismo en cualquier ámbito institucional, y nuestro interés es aglutinar en torno a ideas y entorno al interés ciudadano y no entorno a intereses partidistas o contrarios al interés general, es por tanto objetivo primordial la regeneración política e intitucional, actualmente desvirtuada por los intereses mencionados.
La implicación social, el acercamiento a los barrios, la creación de centros sociales, el fomento de la participación ciudadana como base esencial de la democraticación de la sociedad, son sustentos básicos de cvM”
Así mismo Salvador López a declarado:” El Andalucismo en málaga capital, es cvM, en este nuevo proyecto se incorpora de forma natural el andalucismo como vía lógica a tenor de los movimientos que van surgiendo en la ciudadanía motivados por la disconformidad y el hastío, y es papel de la izquierda andaluza hacernos eco de la problemática social y ser reivindicativos, y en esto confluimos en este espacio cvM”

¿Sois tontos?

AUNQUE A VECES ARTURO DICE COSAS QUE NO NOS GUSTAN, ESTO SÍ MERECE SER DIFUNDIDO...

 ¿Sois tontos?



Pérez Reverte



HAY un problema laboral del colectivo de controladores aéreos que afecta al
1,2% de la población española (600.000 personas) y casi todos saltáis como
energúmenos pidiendo hasta el linchamiento de ese colectivo cuando el día
anterior hacen otra reforma del sistema laboral más restrictiva, quitan los
420 euros de ayuda a 688.000 parados que están en la ruina y anuncian
cambios drásticos a peor en la ley de pensiones que afectan al 80% de la
población y nadie se indigna ni dice nada. ¿Sois idiotas?

Estáis pidiendo a gritos al Gobierno que se apliquen medidas que quitan el
derecho a la baja laboral, a los permisos retribuidos y a las horas
sindicales, sacar militares a la calle ¿sois idiotas?

Estáis leyendo que mintieron en los vuelos de la CIA, en el caso Couso, que
González era la X del GAL, que gente del PP cobraba de la trama Gürtel, que
hay políticos que cobran más de 230.000 euros al año, pero que nos cuestan
más de 3 millones de euros, que la corrupción en la política no es
excepción, sino norma, que ellos mismos se adjudican el derecho a cobrar la
jubilación máxima con pocos años en las Cortes y a nosotros nos piden 40 de
cotización, banqueros que consiguen del gobierno medidas duras contra los
trabajadores y que tenían que estar en la cárcel por delitos demostrados de
fraude fiscal y no decís nada, os quitan dinero para dárselo a esa gente que
cobra cientos de miles de euros año, especula con nuestro dinero, defrauda a
Hacienda y seguís callados ¿sois idiotas?

Tenéis una monarquía que se ha enriquecido en los últimos años, que apoya a
los poderosos, a EEUU, a Marruecos y a todo lo que huela a poder o dinero,
hereditaria como en la Edad Media ¿sois idiotas?

En Inglaterra o Francia o Italia o en Grecia o en otros países los
trabajadores y los jóvenes se manifiestan hasta violentamente para
defenderse de esas manipulaciones mientras en España no se mueve casi nadie
¿sois idiotas?

Consentís la censura en los medios de comunicación, la ley de partidos, la
manipulación judicial, la tortura, la militarización de trabajadores sólo
porque de momento no os afecta a vosotros ¿sois idiotas?

Sabéis quién es toda la gentuza de las revistas del corazón, futbolistas
supermillonarios pero jamás escucháis a nadie como Saramago o Chomsky u
otros mil intelectuales veraces y comprometidos con vuestros problemas ¿sois
idiotas?

Si mucha gente responde sí, aún nos queda un poco de esperanza de conseguir
acabar con la manipulación de los políticos y poderosos.
Si la mayoría contesta no, entonces estamos jodidos.
 

Mesas de convergencia (encuentro de disconformes)

Llamamiento

LLAMAMIENTO A LA CONVERGENCIA  Y A LA ACCIÓN:

¡HAY QUE HACER FRENTE AL ABUSO!


Las mujeres y hombres que firmamos este llamamiento lo hacemos porque creemos que es urgente despertar la conciencia de la opinión pública, es urgente que las ciudadanía pase a la acción. Creemos imprescindible actuar cuanto antes para frenar los abusos que se están cometiendo contra los trabajadores y trabajadoras, contra los que ni siquiera han tenido la oportunidad de serlo como es el caso de millones de mujeres, contra los pensionistas o contra los pequeños y medianos empresarios que también padecen los abusos de la banca y de las grandes empresas.
Firmamos este llamamiento para denunciar las amenazas que se ciernen no solo sobre la economía, sino sobre la democracia (porque cada vez cuenta menos la opinión del pueblo), sobre la justicia (porque los financieros nunca pagan el daño que provocan), sobre el medio ambiente (porque con la excusa de la crisis dejan de aplicarse las pocas normas que lo protegen y se favorece a las industrias que más lo destrozan)  y sobre el bienestar de la mayoría de la población (porque se está haciendo que la paguen quienes no tienen culpa de ella y disponen de menos recursos).
Y lo hacemos para promover la convergencia de todos los ciudadanos y ciudadanas, sean miembros o no de organizaciones políticas, sindicales, sociales, no gubernamentales  o culturales para poner en marcha una respuesta unitaria que permita enfrentarse con eficacia a la manipulación informativa, a los recortes en los derechos sociales y al daño que todo esto está produciendo al ya de por sí débil Estado de Derecho en el que vivimos.
Las fuerzas políticas que defienden las políticas que se vienen aplicando, los gobiernos que han decidido no enfrentarse a los poderes financieros y numerosas instituciones nacionales e internacionales están haciendo recaer el principal coste de la crisis sobre sus víctimas, sobre la mayoría de la población, sobre las clases trabajadoras, los pensionistas y trabajadores autónomos. Su única receta para salir de la crisis es la reducción de sus ingresos,  el recorte de sus derechos sociales y laborales, el sacrificio del Estado del Bienestar y el estrangulamiento de pequeños y medianos empresarios que no disponen de los mismos recursos que las grandes empresas para hacer frente a la crisis. Gracias a su enorme influencia política y mediática extorsionan a los gobiernos elegidos y logran hacer creer a la mayoría de la gente que su versión de la crisis y sus recetas son las únicas posibles para conseguir salir de ella.
Los gobiernos de derechas, y también algunos de base social progresista como el español, están capitulando frente a esos poderes que ahora llaman “los mercados” pero que en realidad son los intereses endogámicos de los propietarios de las grandes empresas y entidades financieras. Han renunciado a ser expresión de la soberanía popular y desmovilizan a la ciudadanía diciéndole que nada se puede hacer frente a ellos.
También queremos denunciar con este llamamiento el engañando de la ciudadanía porque lo cierto es que existen otras formas mucho más realistas de interpretar el origen de la crisis, existen políticas más eficaces para salir de ella, políticas que no provocarían otra más grande en poco tiempo y que no harían pagar sus consecuencias a los que menos tienen. Expertos y expertas de todo el mundo y la propia Asamblea General de las Naciones Unidas demuestran que esas alternativas existen y que serían viables si los gobiernos decidieran ponerlas en marcha.
Lo que está ocurriendo es una inmoralidad flagrante y contraria a los principios más elementales de la democracia y de la justicia social. Pero si se quiere evitar no se puede hacer frente a esta situación con el silencio, con la desunión entre las personas que se sienten comprometidas con la justicia social y con la dignidad de todos los seres humanos. No es posible hacer frente a esta situación sin un consenso amplio, coordinado y sin exclusiones entre quienes se oponen a ella y sufren sus consecuencias. 
Por eso hacemos este llamamiento urgente a todas las personas, organizaciones, movimientos y grupos comprometidos con la justicia, la democracia y la transformación social, a todos aquellos y aquellas víctimas de esta situación para que converjan en un espacio unitario de lucha y de denuncia alrededor de programa inicial de mínimos. Este programa es un comienzo y podrá ser desarrollado en los próximos meses. Proponemos el siguiente.
a) Inmediata elaboración y dotación presupuestaria de un plan de urgencia por la igualdad como base de lucha contra la crisis y basado en la lucha contra la exclusión, el desempleo, la pobreza extrema y la violencia de género. En concreto, inmediata puesta en marcha de normas ya aprobadas y no aplicadas y otras de nueva creación para garantizar la plena integración de las mujeres en el empleo de calidad y en la sociedad, así como la de los hombres en el ámbito del  espacio privado: permisos por nacimiento y adopción iguales e intransferibles para ambos progenitores; universalización del derecho a la educación infantil pública y asequible desde los cero años; implantación general de la semana laboral de 35 horas y racionalización de horarios, prestaciones especiales para las familias monoparentales; eliminación de las barreras para el acceso al crédito de las mujeres y supresión de todos los incentivos para la permanencia de las mujeres en el hogar o en la economía sumergida (declaración conjunta en el IRPF, incentivos al tiempo parcial, excedencias no pagadas, prestación por cuidadoras en el entorno familiar, pensión de viudedad vitalicia, etc…).
b) Inmediata puesta en marcha de medidas para evitar que cientos de miles de familias pierdan definitivamente sus viviendas, se queden sin servicios básicos de luz o de agua o sean desahuciadas por las entidades financieras que han provocado la crisis. Revisión de las operaciones abusivas cometidas por la banca en los últimos años e indemnización a los clientes por los daños y pérdidas ocasionados.
c) Puesta en marcha de un plan de financiación urgente y extraordinaria de trabajadoras y trabajadores autónomos y de  pequeñas y medianas empresas para garantizarles recursos suficientes que les permitan seguir desarrollando su actividad y vuelvan a crear empleo. Para ello es imprescindible la paralización o derogación de todos los proyectos o medidas adoptadas para entregar las cajas de ahorros al capital bancario privado; nacionalizar aquellos bancos y cajas de ahorros que no cumplan con la función de financiar la actividad productiva así como la creación de una banca pública de nuevo tipo sometida a principios éticos y de servicio público.
d) Anulación las reformas emprendidas para debilitar el sistema público de pensiones y apertura de una negociación sobre el futuro del sistema que no ponga sobre la mesa los recortes en el gasto sino estrategias para aumentar los ingresos del sistema de la seguridad social mediante la creación de empleo y especialmente del femenino, el incremento de la productividad y, sobre todo, mediante la recuperación del peso que han perdido los salarios en el renta nacional en los últimos quince años.
e) Puesta en marcha de una reforma fiscal basada en la tributación sobre las grandes fortunas y patrimonios, sobre los beneficios de los bancos, de las grandes empresas, y sobre las transacciones financieras especulativas.
f) Adopción de un plan urgente contra la economía sumergida, contra el fraude y la evasión fiscal así como prohibición inmediata de la actividad de los bancos y cajas de ahorros españoles en paraísos fiscales.
g) Renegociación del pago de la deuda pública generada por la crisis bancaria primando los intereses generales del Estado y de la sociedad.
h) Impulso inmediato de los programas de gasto social imprescindibles para lograr que se reactive la economía española equiparándolo en todo el territorio nacional a la media europea en educación, sanidad, pensiones, servicios de dependencia e igualdad. Puesta en marcha de un plan de austeridad orientado a la reducción de gastos superfluos en la administración que no son precisamente, como afirman la derecha y los grandes grupos empresariales, los que merman el autogobierno, la defensa de los trabajadores y trabajadoras o el funcionamiento de las instituciones en las que se basa la democracia moderna.
j) Rechazo claro del gobierno de las actuaciones antidemocráticas de la burocracia europea, de su connivencia con los intereses financieros y de sus continuos ataques contra la soberanía de los estados y de los pueblos. Exigencia de un mayor peso del Parlamento europeo en la toma de decisiones, de un funcionamiento verdaderamente democrático de las instituciones europeas y la supeditación del Banco Central Europeo a los objetivos de creación de empleo y bienestar en Europa.
Pero los buenos argumentos no bastan, hay que poner los medios para difundirlos y para que transformen en actos. Para ello, para crear un nuevo estado de opinión en todo el país y poder pasar a la acción de forma efectiva y coordinada, también hacemos un llamamiento a la ciudadanía para que se agrupe y organice sobre bases unitarias.
Para ello llamamos a la creación inmediata de Mesas de Convergencia Ciudadana en todos los barrios, en todos los pueblos y localidades y en todos los centros de trabajo. Estas mesas tienen tres objetivos. El primero es que los ciudadanos de buena voluntad se sienten a deliberar desde la pluralidad, pacífica y democráticamente, sean o no miembros de partidos, de sindicatos o de cualquier otra organización, que lleguen a acuerdos y consensúen posturas y argumentos erradicando el sectarismo. El segundo objetivo es informar al resto de la ciudadanía sobre la verdadera naturaleza de la crisis,  desenmascarar a sus verdaderos culpables y difundir las propuestas alternativas. El tercer objetivo es impulsar acciones conjuntas para exigirle a los poderes públicos locales, autonómicos y estatales soluciones justas y democráticas a la situación creada, soluciones que no estén basadas, como está ocurriendo, en el recorte de derechos y recursos de los débiles, sino en los principios elementales de responsabilidad, de equidad, de igualdad y de respeto a los derechos humanos.
La iniciativa de convergencia unitaria y democrática a la que llamamos no pretende ni debe suplantar las iniciativas de partidos y organizaciones políticas, culturales y sindicales contra el neoliberalismo que ya están en marcha. Todo lo contrario. Quiere potenciarlas y hacerlas más eficaces poniéndolas en común, fomentando la comunicación entre todas ellas, generando un clima para el entendimiento, para la discusión constructiva y para las iniciativas conjuntas.
Para poner todo esto en marcha, para divulgar nuestra invitación a la acción y para organizarla, convocamos a toda la ciudadanía a un encuentro estatal el próximo día 19 de febrero de 2011 a partir de las 11 horas en el Auditorio Marcelino Camacho de CCOO de Madrid sito en la Calle Lope de Vega nº 40 e invitamos a quienes estén de acuerdo con nuestros propósitos y compartan nuestro compromiso, a suscribir este llamamiento en el espacio de la red que figura a continuación, espacio en el que iremos informando sobre el desarrollo de la iniciativa.

http://mesasdeconvergencia.wordpress.com/
mailto:mesasdeconvergencia@gmail.com
Madrid, enero de 2011

Algunos de los primeros firmantes
Almudena Grandes
Armando Fernández Steinko
Begoña San José
Carlos Berzosa
Carlos Martínez
Carlos Ruíz
Diosdado Toledano
Enrique de Santiago
Enrique de Santiago
Francisco Fernández Buey
Gaspar Llamazares
Ignacio Ramonet
José Luis Sanpedro
José Manuel Naredo
Juan Ramón Capella
Juan Torres López
Luis García Montero
Manolo Monereo
Marcos Roitman
Mari Angels Martínez Castells
Maria José Saura
Miguel Riera
Pascual Serrano
Pedro Montes
Rafael Pillado
Ramón Zallo
Ricardo García Zaldívar
Roberto Viciano
Rosa Cañadell
Rosa Regás
Salce Elvira
Teodulfo Lagunero
Vicenç Navarro
Xosé Manuel Beiras

III Taller de Cooperación Política organizado por Paralelo 36

Estimado amigo/a, como sabes, una de las actividades de P36 es la organización de talleres de cooperación política. Esta vez organizamos el III en Sevilla, con la asistencia como ponente invitado de Jordi Guillot, senador por Entesa e impulsor de Espacio Plural, un espacio de cooperación política, con el aliciente además de que podremos tener información de primera mano sobre las consecuencias de los resultados de las elecciones catalanas.

Te adjunto invitación, con el ruego de que la difundas y nos indique si vas a asistir, a efectos de ir calculando el aforo. Tal como dice el cartel - invitación, seá el próximo sábado, 11 de diciembre en el centro cívico de las Sirenas (Alameda de Hércules) a las 11.00 de la mañana.

Saludos de P36

Con ¿Cuánto es bastante? iniciamos una serie de artículos que bajo el título La Tierra,las personas necesitamos otro modelo de desarrollo

Correos de la Vega
www.otragranada.org

Voz de Colectivos por Otra Granada. Sábado27 Nov. 2010 Nº 532
La Tierra no la heredamos de nuestros abuelos; es un préstamo que nos hacen nuestros nietos
Encarna en ti mismo el cambio que te gustaría ver en el mundo (Gandhi
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Con ¿Cuánto es bastante? iniciamos una serie de artículos que bajo el título La Tierra,las personas necesitamos otro modelo de desarrollo quieren mostrar los argumentos que demuestran que el actual modelo de desarrollo no es viable ni sostenible. Si queremos salvaguardar la Tierra que deben de habitar otras generaciones de personas y otros seres vivos, tenemos que empezar ya -o continuar- abogando por otro modelo que realmente sea sostenible.



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¿Cuánto es bastante?

Alan va anotando las compras que ha ido haciendo a lo largo de su vida, y al ver el interminable listado piensa en los materiales que hay que sacar de la tierra para hacerlos, los trabajos de elaboración, la energía utilizada y los desplazamientos realizados para que llegaran hasta su lugar de residencia. Alan imaginaba a mineros y trabajadores de medio mundo, maquinarias, barcos, aviones, trenes, camiones... Todo en movimiento para que pudiera mantener su nivel de consumo


China quiere consumir como Occidente. La
Tierra lo está notando

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Paco Cáceres. Salvemos la Vega-C.G. Nueva Cultura del Territorio

Me impactó esta pregunta que daba título a un libro de Alan Theiuumían Durning. (1) Lo compré y lo devoré con poco tiempo entremedias. En él, el autor hace un alto en su camino para reflexionar sobre la factura que tiene contraída con el planeta. Alan va anotando las compras que ha ido haciendo a lo largo de su vida, y al ver el interminable listado piensa en los materiales que hay que sacar de la tierra para hacerlos, los trabajos de elaboración, la energía utilizada y los desplazamientos realizados para que llegaran hasta su lugar de residencia. Alan imaginaba a mineros y trabajadores de medio mundo, maquinarias, barcos, aviones, trenes, camiones... Todo en movimiento para que pudiera mantener su nivel de consumo. “Y eso, se decía, que yo soy un americano poco consumista. ¡Si la lista la hubiera hecho un ciudadano medio!” Poco más recuerdo del libro. En su día, hace bastantes años, envié una reflexión sobre ¿Cuánto es bastante? en los primeros Correos de la Vega. Pero perdí el archivo y el libro.

Dejo a Alan. Recuerdo dos viñetas de unos materiales de una ONG; en la primera se veía un ricachón sentado en un sofá de una lujosa habitación haciéndose la siguiente pregunta; “¿Y qué le debo yo al Tercer Mundo?” En la segunda una serie de flechitas señalaban la procedencia de cada uno de los elementos de la viñeta; ropas del que se hacía la pregunta, anillos, televisor, muebles, cubata que sostenía... En aquella habitación estaban representados los cinco continentes. Si las flechitas hubieran anotado también las personas relacionadas, tal vez se hubiese visto un sinfín de ellas trabajando para que aquella habitación estuviese confortable. Y ya puestos se podría citar pobreza, derechos laborales ignorados, niños esclavos, bosques destruidos, atentados al medio ambiente... Otra imagen me viene al recuerdo; era del dios actual, el coche, por piezas y señalando de qué estaba hecho y su procedencia. Más de lo mismo. Cinco continentes trabajando y un planeta puesto a nuestros pies para alimentar nuestro estilo de vida. ¡Madre mía! ¡Cuántas heridas, cuántas cicatrices dejamos en la Tierra y en otras personas para vivir como vivimos! Somos muchos Alan los que llevamos una vida consumista y provocamos la crisis ecológica, pero no son todos los habitantes de la Tierra. Según un estudio de Stephen Pacala, ecólogo de Princeton, los 500 millones de personas más ricas del mundo (el 7% de la población mundial) son responsables actualmente del 50% de las emisiones mundiales de dióxido de carbono, mientras que los 3.000 millones más pobres sólo son responsables del 6%. Nosotros es posible que no estemos ni en uno ni en otro bloque, pero estaremos más cerca de los primeros que de los segundos.

Llegado a este punto podéis pensar; ¡que ganas tiene este tío de amargarnos la existencia! ¿Verdad? Pero no, no es eso, no es que os riña, me lo digo a mi mismo y en voz alta, es que necesitamos reflexionar y dar respuestas para que nuestra generación no entregue a la siguiente una Tierra muy distinta a la que se nos entregó a nosotros.

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Nigeria. asesinatos masivos y ecocidio de la petrolera Shell El coltan del Congo; material para móviles
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Groucho Marx decía “¡Más madera!”, al tiempo que sus hermanos destruían el último vagón para que el tren pudiera seguir en marcha. Algo similar nos dicen los altos responsables económicos y políticos de las grandes instituciones y gobiernos ; “¡Más Planeta!” Mientras van sonando todas las alarmas habidas y por haber .
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Sé que lo tenemos difícil, muy difícil. Para que la economía -el capitalismo-funcione tenemos que devorar el planeta y causarle los desarreglos que todos conocemos. No hay más que ver los telediarios y la prensa; gobiernos y organismos económicos internacionales, con caras de cardenales de la economía, nos dicen día tras día -se invisibillizan otras visiones- que no hay otro camino que el de consumir más y más para que el sistema no quiebre. Hay que vender y comprar más coches, casas, productos de ninguna necesidad y miles de cosas más para que los mercados estén satisfechos y crezca el PIB. Ellos dicen que hay que generar confianza en el consumidor. Sólo así se crea riqueza, trabajo y felicidad. Dicen ellos. Si a todos estos personajes le hiciéramos la pregunta que se hacía Alan; “¿Cuánto es bastante?” Es seguro que responderían; “¡Todo es poco. El PIB necesita crecer hasta el infinito!” Recuerdo aquella escena memorable en la que Groucho Marx decía “¡Más madera!”, al tiempo que sus hermanos destruían el último vagón para que el tren pudiera seguir en marcha. Algo similar nos dicen los altos responsables económicos y políticos de las grandes instituciones y gobiernos ; “¡Más Planeta!” Mientras van sonando todas las alarmas habidas y por haber . Pero no importa; como decía un alcalde metropolitano, hoy alto cargo medioambiental; “¡El que venga de atrás que arree”.

Y no es que los que gobiernan el planeta -obviamente no me refiero a los gobiernos- sean desconocedores de la situación. Ha cumplido ya 38 años la publicación de Los límites del crecimiento (1972), investigación realizada por un buen puñado de científicos para el Club de Roma, y que alertaba de que «en un planeta limitado, las dinámicas de crecimiento exponencial (población y producto per cápita) no son sostenibles». Desde entonces hasta ahora han llovido informes y cumbres, propuestas y “compromisos...” Todo sigue igual.

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& ;am p;nb sp; Malos aires


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Muchas veces acostumbramos a escondernos en nuestro caparazón de pequeño territorio y pensamos que la cosa no va con nosotros. Pero no, las políticas que se han llevado y se llevan en Granada son las mismas que se ejecutan en otros territorios de países desarrollados. La suma de todas ellas nos dan los datos de insostenibilidad
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Bueno, pero estoy hablando de cosas del mundo. Nosotros vivimos en Granada. ¿Verdad? Nosotros aquí llevamos una vida normal. ¿No? Muchas veces acostumbramos a escondernos en nuestro caparazón de pequeño territorio y pensamos que la cosa no va con nosotros. Pero no, las políticas que se han llevado y se llevan en Granada son las mismas que se ejecutan en otros territorios de países desarrollados. La suma de todas ellas nos dan los datos de insostenibilidad que mostraremos en otros artículos. Sólo hay que volver la vista atrás en estas tres últimas décadas para ver la contribución de Granada a la insostenibilidad; cuánto se ha construido, cuántos materiales han salido de las entrañas de la tierra para alimentar la burbuja que hoy cae sobre nosotros como una loza, cuántas carreteras se han hecho, cuántas hay diseñadas todavía, cuántos coches han invadido nuestras calles, cuántas veces hemos vaciado los estantes de las grandes superficies, cuántos viajes tenemos que hacer porque vivimos, comemos, trabajamos y nos divertimos en distintos sitios, cuántos productos innecesarios... Y no hablamos de pasado, los planes de futuro de las administraciones los siguen pintando con las mismas brochas (los pinceles son para trabajos finos). No hay más que ver los proyectos de los ayuntamientos y Junta de Andalucía, las declaraciones de responsables políticos y económicos, y los informes de todo tipo. Siguen con la misma filosofía que cuando el ladrillo reinaba. Piensan que sólo hay una forma de desarrollo y todo lo demás son milongas. Sí; Granada no es menos, los granadinos contribuimos también para menguar un poquito el planeta; Y ahí tenemos las pruebas; destrucción de parte de la vega, del patrimonio histórico-artístico, la Sierra; ruidos, aire en malas condiciones, estrés y un largo etcétera. Y la zanahoria que nos ponen delante; la felicidad, nunca llega. Y menos ahora con la que hay armada.
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En la Vega de Granada hay interessantes experiencias de agricultura ecológica _____________________________________

¿Cuánto es bastante? ¿Cuánto es bastante para Granada y para el mundo? ¿Cuánto es bastante para nosotros? Reflexionemos sobre ello, apuntemos acciones a realizar si creemos que hemos rebasado todos los límites razonables. Pero eso sí, no miremos para otro lado, los cambios, los verdaderos cambios duelen, son los que tenemos que realizar en nosotros mismos, en nuestro estilo de vida. Y no quiero terminar sin la esperanza, que no es cosa de futuro. Ya hay mucha gente y grupos en el mundo y en Granada -invisibles para los medios de comunicación-, aportando muchos granitos de arena para que con otro modelo, el Planeta que le entreguemos a nuestros nietos no esté tan mal como apuntan las previsiones. Tenemos que sumarnos a ellos.




(1) miembro de worldwatch instituteorganización independiente especializada en observar y analizar la evolución del medio ambiente y el desarrollo a nivel mundial autor,

“Las medidas de Zapatero demuestran que la oligarquía manda y el Gobierno obedece; hoy, más que nunca, se necesita la acción de la vanguardia revolucionaria”

Entrevista a Carmelo Suárez, Secretario General del PCPE a propósito del 9º Congreso del Partido
“Las medidas de Zapatero demuestran que la oligarquía manda y el Gobierno obedece; hoy, más que nunca, se necesita la acción de la vanguardia revolucionaria”

M.L. González
Rebelión


Durante tres días unos ciento cincuenta delegados y delegadas de las organizaciones de base de todo el Estado Español, junto a más de quince delegaciones internacionales, se reunirán en la capital madrileña para asistir a los debates del 9º Congreso del Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE). Bajo el lema "La respuesta es revolución", la militancia del PCPE discutirá, desde mañana y hasta el próximo lunes, sobre temas relacionados tanto con la profundización de la crisis económica mundial, como con el reto que para esta organización supone consolidar un proyecto que dote a la clase obrera de una herramienta útil para invertir la actual correlación de fuerzas y lograr su emancipación.

Carmelo Suárez, Secretario General del PCPE, afirma en la siguiente entrevista que la crisis (estructural del capitalismo) no ha tocado fondo y que la prioridad ahora es “levantar la lucha generalizada del pueblo, sacarla de la desmovilización a la que la han llevado décadas de reformismo político y de pacto social, rescatando el enorme bagaje de lucha que lleva escrito en su historia y liberando su potencialidad transformadora”. De las declaraciones del líder comunista resalta una llamada directa a la acción y al trabajo coordinado del PCPE y del resto de organizaciones políticas, sindicales y sociales de clase: “El desenlace revolucionario ha dejado de estar situado en plazo indeterminado”.

Parece obligado pedirle, primero que nada, un análisis de la coyuntura política en la que el PCPE enfrenta este 9º Congreso y hacerlo en base a los dos acontecimientos pueden servir de referente inmediato o de reflejo de ésta: las elecciones catalanas y las medidas anunciadas ayer mismo por el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero

Las elecciones en Catalunya son, en primer lugar y ante todo, expresión de la capacidad del sistema dominante para perpetuarse en un escenario de quiebra generalizado del mismo. Que la mayoría del electorado haya optado por dar su voto a fuerzas políticas que, todas ellas, trabajan para perpetuar el sistema capitalista es un indicador del grado de hegemonía que tienen las clases dominantes y, al tiempo, del grado de desarme ideológico en que se encuentran amplios sectores del pueblo y de la clase.

También hay otro factor que es la gran utilidad del nacionalismo para ocultar los conflictos de clase. El gran tirón electoral de CiU, sustentado en un catalanismo con alta demagogia soberanista, tiene una gran utilidad para gestionar la crisis capitalista obteniendo casi un cheque en blanco sobre la base de los intereses del pueblo catalán.

En estas elecciones los grandes debates son entre formaciones políticas que se disputan la representación de la burguesía, y que presentan sus propias recetas para apuntalar el sistema capitalista; no muy diferentes unas de otras.

La ilusión socialdemócrata y reformista, que suele tener una gran capacidad de enganchar a la base social de izquierdas, ha quedado seriamente desacreditada por un tiempo; pero las fuerzas de este campo político siempre tienen una gran capacidad de recomposición por su afán de buscar la aceptación de la burguesía como sus gestores más amables en determinadas situaciones.

La gran cuestión es que en el campo de la izquierda más radical no arranca todavía una capacidad de convocar a sectores de la clase obrera y que hay que trabajar duro para modificar esta situación. Nuestra organización, el PCPC, ha realizado un trabajo serio dentro de su limitación de capacidades, y eso es lo que toca hacer cuando las condiciones son así de difíciles. Un trabajo sin piruetas electoralistas, que busca explicar un proyecto y organizar a la clase. Sólo manteniendo esta coherencia se conseguirá incidir de una manera más significativa en la lucha política en general, y también en lo electoral.

En el próximo ciclo político se darán condiciones para una clarificación de los intereses de clase que representan CiU y las otras fuerzas del Parlament, y se podrán avanzar otras posiciones.

Vivimos una etapa de fuertes convulsiones, el capitalismo se encuentra en una crisis de enorme calado de la que no sabe cómo salir. Por ahora sólo encuentran una receta: el aumento de la explotación y la reducción del precio de la fuerza de trabajo. Esto lleva a un endurecimiento fuerte de las condiciones de vida de la clase obrera y de los sectores populares. También un acelerado recorte de las libertades y de las garantías individuales y colectivas. El peligro de aumento de la guerra imperialista es permanente.

España está en el centro de esta crisis, situada con una enorme debilidad en la cadena imperialista mundial, y por ello se lanzan todo tipo de maniobras contra el sistema financiero que agravan la crisis estructural. La situación avanzará hacia una mayor profundización de la crisis, mayor tasa de paro, más empobrecimiento y más exclusión social.

Las últimas medidas anunciadas por Zapatero son una auténtica expresión del dramatismo de la situación actual. La oligarquía manda y el gobierno obedece. Se vende todo, se entrega todo. Hace falta más madera para la hoguera capitalista y el gobierno desesperado está desarmando las cuadernas del barco en que navega, el naufragio y el hundimiento están asegurados.

El gran reto es revertir las tendencias que permiten el control social, y que llevan al pueblo a la resignación y a la desmovilización. Llevar la situación a una agudización de la lucha de clases es una estrategia central para el PCPE, articular la unidad de la clase y conformar un bloque social y político que confronte con el capitalismo, oriente hacia la salida socialista y que levante la lucha generalizada del pueblo contra el la burguesía española y sus gobiernos. Hoy, más que nunca, es necesaria la acción de la vanguardia revolucionaria; hay que ejercer de vanguardia política. El desenlace revolucionario ha dejado de estar situado en plazo indeterminado.

¿Cuáles serán los ejes sobre los que la militancia discutirá durante el próximo fin de semana?

El 9º Congreso del PCPE tiene unos objetivos principales muy precisos. Se trata de concretar en profundidad el análisis de la crisis estructural del sistema capitalista, valorar sus posibles desarrollos y las estrategias para avanzar hacia la revolución socialista y el comunismo. Lejos de quienes hablan de crisis financiera, nosotros nos situamos en que estamos ante una fase de especial profundización de la crisis estructural del sistema capitalista, una crisis que se expresa en términos cíclicos como crisis de sobreproducción de capital, de bloqueo del proceso de reproducción ampliada del capital, y de acelerada caída tendencial de la tasa de ganancia.

El capitalismo, en su desesperación por las dificultades extremas que encuentra para revertir esta situación, golpea a la clase obrera internacional, pero también a la humanidad entera, y al mismo planeta, colocándolo al borde del infarto ecológico. La guerra imperialista se acrecienta y expande y se produce un proceso de involución de la democracia formal.

Ante esta situación la organización de vanguardia tiene que trazar un plan de actuación que tiene varios frentes.

El fortalecimiento del partido es imprescindible en estos momentos. Hacen falta partidos revolucionarios fuertes, que jueguen un papel de liderazgo de la lucha contra el capitalismo. Es el caso de Grecia, donde el KKE mantiene una estrategia de unidad de la clase y movilización permanente con el horizonte del socialismo.

Discutiremos nuestro proyecto para el estado, para la construcción del socialismo-comunismo en España. En ese aspecto definiremos nuestra propuesta para el proceso de acumulación de fuerzas, para las alianzas y para la unidad de la clase. Hay nuevas formulaciones que serán objeto de importantes debates, sobre la tendencia a la reacción del sistema capitalista, sobre la no existencia de sistemas intermedios entre capitalismo y socialismo, sobre como transitar de un estado plurinacional -donde es imprescindible el ejercicio del derecho de autodeterminación- hacia un fuerte estado obrero donde la clase obrera se constituya en clase nacional en el poder, sobre el carácter republicano del estado de la clase obrera, y sobre todos los temas colaterales a estas cuestiones que hacen preciso ir concretando un proyecto político preciso para la emancipación de la clase obrera.

El Congreso discutirá ampliamente de la lucha contra todo tipo de reformismo, desde el punto de vista de que esas posiciones colocan a la clase obrera a los pies de la oligarquía y son utilizadas por el sistema como dique de contención contra la toma de conciencia revolucionaria por parte de la clase obrera.

Por último el debate se centrará de forma especial sobre el desarrollo del Partido, sobre el modelo de militancia, sobre la relación partido-masas, y sobre el crecimiento y extensión del Partido. Hemos avanzado mucho desde el Congreso anterior en este aspecto, pero nuestras ambiciones van mucho más allá, y el 9º Congreso será una buena ocasión para acordar nuevas iniciativas que ayuden al desarrollo de nuestro proyecto.

Una afirmación que una y otra vez se repite es la de que la actual crisis en el Estado Español ha caído sobre una clase obrera desorganizada y sin hábitos de movilización. ¿En qué nivel se sitúan en este Congreso las propuestas de trabajo prácticas que, en el futuro, puedan revertir tal situación?

La situación de la clase obrera está caracterizada por décadas de reformismo político y pacto social, hay dificultades para levantar la capacidad de lucha los hombres y mujeres que están sujetos a la explotación capitalista en España. Pero no debemos sobreestimar estas dificultades, la clase obrera española tiene una larga y variada experiencia de luchas que hoy está en situación de reflujo, y sobre ese sustrato es posible poner en marcha dinámicas que hagan recuperar -sin necesidad de un desarrollo temporal de largo recorrido-, una capacidad de movilización y confrontación de enorme potencialidad.

La cuestión es por donde va a empezar esa recuperación de la lucha obrera de masas, si por la juventud, por el proletariado industrial que dio una muy buena respuesta en la Huelga General del 29S, o por otros movimientos sectoriales que tienen una presencia extendida por todo el país. El Partido trabaja en todos los frentes que le es posible para, a través de la mediación directa con la clase, levantar una oleada de lucha obrera y popular de masas.

En estos momentos nuestra militancia impulsa todo tipo de plataformas unitarias, sin sectarismos de ningún tipo, bajo la consigna “unidad, crítica, unidad”. Planteamos programas de mínimos que hemos publicitado intensamente, y hacemos un llamamiento a la movilización y la combatividad de la clase. En algunos casos los resultados se notan, después de más de tres años trabajando en esta dirección.

Para el movimiento obrero y sindical nuestra propuesta gira en torno a la creación de Comités de Unidad Obrera (CUO), por encima de las siglas sindicales y en torno a una concepción sindical clasista y una plataforma reivindicativa propia de la clase obrera, sin subordinaciones a lo que el sistema considera “políticamente correcto”.

En esta misma línea, háblenos de las coordenadas políticas que, desde el PCPE, se apuntan como prioritarias a la hora de construir un nuevo escenario para la lucha de clases que termine inclinando la balanza del lado de las masas trabajadoras.

Nosotros llevamos al Congreso una orientación que incorpora elementos nuevos, producto de nuestra experiencia de los últimos años. Nos orientamos hacia la formación de un bloque popular que aglutine a los sectores excluidos por el sector oligárquico del capitalismo español, a quienes ya están fuera o saben que quedarán fuera en el proceso de concentración y centralización del capital que se desarrolla de forma acelerada en España.

Hemos visto que formulaciones anteriores en relación a las alianzas dieron una prioridad excesiva a las alianzas concebidas como acuerdos de fuerzas políticas. Esto ha demostrado tener muchas limitaciones, por la misma entidad de los sujetos posibles y porque la base social que nos interesa tiene una escasa identificación con las siglas presentes.

Desde el inicio de esta fase de la crisis estructural del sistema capitalista (verano de 2007) hemos estado orientando el trabajo de la militancia hacia la intervención directa con las masas, en lo sindical, en los sectores vecinales, en sectores de la pequeña producción; y hemos constatado que en ese trabajo no nos encontramos a otros sujetos políticos con los cuales se podría pensar en algún tipo de alianza.

La relación con el conjunto de fuerzas de la izquierda evidentemente será parte del trabajo de alianzas del partido, pero –si el Congreso ratifica esta línea que planteo-, priorizaremos la vertebración de ese bloque popular con una orientación de lucha de masas por el socialismo-comunismo.

La coordinación internacional parece llamada a ocupar un papel fundamental en este proceso. ¿Qué pasos se están dando en el entorno de los partidos comunistas para rearmar a las masas obreras de Europa y de otros continentes como América Latina? ¿Cómo trabaja el PCPE en ese ámbito?

Uno de los avances más significativos desde el anterior Congreso han sido los pasos dados por la coordinación comunista internacional. La aparición de la Revista Comunista Internacional, de la cual en estos días sale el número 2, es su materialización más palpable. El PCPE está en el Consejo de Redacción de dicha revista.

Pero el Congreso planteará dar un impulso decisivo a este proceso, vamos con un enorme retraso si consideramos las necesidades de la clase obrera internacional y de la lucha revolucionaria, y no nos sentimos satisfechos con lo logrado hasta ahora.

El Congreso debe acordar objetivos concretos que se puedan plasmar en el corto plazo, el PCPE siempre va a estar en el grupo de cabeza en esta cuestión. Precisamente en esta línea el KKE acaba de publicar un llamamiento de extraordinaria importancia, con motivo del Congreso del PIE (Partido de la Izquierda Europea) hace un llamamiento expreso a todas las organizaciones revolucionarias a posicionarse con claridad frente a este proyecto de coordinación internacional del reformismo y el oportunismo. El actual desarrollo de la lucha de clases no permite que algunas organizaciones sigan teniendo posiciones ambiguas con respecto a este proyecto apadrinado por el imperialismo de la UE.

Hay que situarse a la ofensiva, y ofrecer a la clase obrera internacional un polo revolucionario comunista que juegue el papel de referente en la lucha revolucionaria mundial. Espero que en los próximos tiempos se concreten pasos importantes en esta cuestión, el PCPE apostará por ello con todas sus fuerzas.

¿Y la unidad comunista en el Estado Español?, ¿abordará el PCPE este tema en su 9º Congreso?; ¿sobre qué bases y con qué perspectivas de trabajo y de continuidad?

Hay que decir que de forma expresa no es algo que se vaya a concretar en el Congreso, hemos apostado por situar esta cuestión como un trabajo continuado del Partido que no precisa de nuevas formulaciones, y no habrá novedades en las formulaciones teóricas.

Nuestra práctica de los últimos años está demostrando que el avance en la unidad comunista se tiene que dar en el trabajo diario, colaborando con quienes estén por esa opción y tratando de acercar posiciones que se contrasten en la práctica política. En ese sentido el PCPE tiene relaciones con otras organizaciones, y con otros grupos, con quienes comparte una misma voluntad unitaria. Así se produjo el ingreso colectivo de la juventud en Asturias estas semanas pasadas, pero también hay procesos con otras organizaciones –en algunos casos muy maduras-, que deben dar resultados en fechas no muy lejanas. El Congreso sí conocerá estos avances concretos.

Entiéndase que el PCPE nació como el Partido de la unidad comunista marxista-leninista, y esa marca de origen siempre la hemos mantenido. Hoy, la agudización de la lucha de clases –y nuestra propia maduración como proyecto político revolucionario- facilita que cuaje un trabajo que no hemos abandonado en nuestros casi treinta años de existencia. Tenemos un gran respeto por otros proyectos revolucionarios, y dialogamos entre iguales siempre que se compartan objetivos.

Un Congreso siempre implica reflexión y cambios; ¿qué habrá de cambiar en el PCPE tras su 9º Congreso?, ¿qué expectativas y qué urgencias hay en este sentido?

Cada Congreso del PCPE –especialmente los últimos- ha tenido un impacto en el desarrollo del proyecto. Son siempre Congresos de mucha elaboración y reflexión. En esta ocasión las Tesis fueron distribuidas a la militancia desde antes del verano, ha llegado una gran cantidad de enmiendas, con aportaciones y con debates importantes, y todas ellas serán debatidas en el Congreso. Necesariamente las Tesis de convocatoria saldrán muy mejoradas.

El PCPE necesita dar un salto cualitativo en su sustancia revolucionaria y en su práctica política. El tiempo nos ha colocado ante el reto de liquidar cuanto de “reformismo sociológico” pueda quedar en nuestro proyecto y nuestra práctica, necesitamos un partido ideológicamente más fuerte y un partido más capaz de liderar la lucha de masas. No podemos menospreciar la capacidad de las fuerzas capitalistas hegemónicas para infiltrar determinadas “sensibilidades” en las filas de la revolución. En eso hay que mantener una vigilancia permanente. El Congreso colocará a la militancia en mejores condiciones para hacer del combate ideológico una herramienta “normal” en la lucha de clases diaria.

El PCPE saldrá del 9º Congreso hablando más de revolución socialista y de toma del poder por la clase obrera, colocará un discurso más ajustado al grado de agudización de la lucha de clases, y tendrá un mayor compromiso con la lucha de masas.

Otro factor que será determinante como resultado de este Congreso será el nuevo Comité Central a elegir. Hay un planteamiento de avanzar hacia una concepción más leninista en el ejercicio de la dirección, una dirección más bolchevique y una Dirección de “profesionales de la revolución”. Esta cuestión es decisiva para pasar de una Dirección que ha tenido que realizar su trabajo político con enormes estrecheces a una Dirección que tenga mejores disponibilidades, y que realice un trabajo más continuado de su tarea como órgano superior del Partido entre Congresos.

Sáhara, Palestina, la defensa de los procesos soberanistas y de progreso en América Latina, la liberación de Los Cinco cubanos presos en EEUU por luchar contra el terrorismo...; muchos temas ponen sobre la mesa el reto de fortalecer y consolidar un proyecto internacionalista con capacidad de intervención real por parte de las organizaciones revolucionarias de vanguardia. ¿Cuál es la apuesta del PCPE en este campo abierto de batalla?

Todas las luchas son nuestras luchas. Es el internacionalismo proletario que se coloca en primer plano de la lucha revolucionaria. Cinco cubanos presos del imperio y toda la clase obrera internacional luchando por su libertad. Un obús en Gaza y todos los pueblos denunciando al sionismo como vanguardia de las fuerzas imperialistas. Un genocidio en el Sáhara y todas las voces, todas las voluntades, denunciando la complicidad del gobierno español y su monarquía con los crímenes de la dictadura marroquí.

No hay democracia, sino dictadura del capital. El combate es por la democracia que ha de derrotar al capitalismo, el poder de la clase obrera. Estos días se desvelan algunos secretos del imperialismo yanki y el vasallaje de los gobiernos del mundo capitalista, esa es su democracia. En el caso de Couso se expresa todo el cinismo de un sistema, que se proclama garante de las libertades, y que dice que su aparato judicial es independiente, y se demuestra que todo es una estafa orquestada para perpetuar y legitimar los intereses imperialistas de la oligarquía.

La creación de un potentísimo Frente Mundial Antiimperialista debe coordinar todos los recursos posibles para generar un inmenso movimiento de masas que confronte con la dominación del capitalismo mundial. La lucha de masas será una herramienta determinante frente a la barbarie, a los crímenes y a todo tipo de violaciones que el capitalismo ejecuta y ejecutará en su fase agónica.

El internacionalismo tiene que ser una práctica generalizada, cotidiana y perseverante.

Nuestros principios son auténticos y comprometidos con los intereses de las grandes mayorías. Por eso somos más fuertes, y por eso venceremos.

Por último, el lema de este Congreso, “La respuesta es Revolución”, provoca una interrogante que en su día quizás inquietara al líder angoleño Agostinho Neto, ¿cuánto más se podrá impedir la lluvia que limpie la Historia de explotación?; ¿ha llegado la hora de empujar para que las nubes se junten?

Para el capitalismo –con toda la violencia que es capaz de desarrollar en su desesperada situación- será imposible evitar que esa lluvia se convierta en un mar de revolución. Juntaremos las nubes y, además, nos prepararemos para encauzar ríos caudalosos, que con su impulso conduzcan a la clase obrera a nuevos mares de libertad.

Por eso el Congreso se convoca con esa consigna. No hay respuesta para la clase obrera dentro del capitalismo decadente, es necesario buscar las respuestas fuera, totalmente fuera. Y teniendo esas respuestas hay que salir a la plaza pública y gritarlas con fuerza convincente, a organizar la lucha en torno a esas ideas y a tomar el cielo por asalto.

Si no lo hacemos así no estaremos a la altura de lo que el actual desarrollo histórico exige de cualquier destacamento revolucionario.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.